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Cultura y Valores

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LO QUE FUIMOS, LO QUE SOMOS

libertango

¿Cuál de las artes fue la primera? ¿En qué momento fuimos algo más que matar para comer, para defender nuestra propia existencia amenazada por algún animal, algo más que dormir y observar muy atentos el horizonte, todo lo que se mueve, porque ahí puede estar la diferencia entre sobrevivir o perecer sin más? Ni siquiera sabemos cómo fue que nos dimos cuenta que la cópula provocaba hijos. ¿Fue la danza el primer gesto de eso que hoy llamamos arte? Danza para atraer lluvias cuando empezamos a cultivar la tierra, para protegernos de amenazas cualesquiera fueran, danzas invocantes, danzas convocantes. ¿Fueron las pinturas en cavernas el primer gesto de eso que hoy llamamos arte? Pinturas hechas con los mismos sentidos y objetivos de la danza.

No lo sé, no lo sabemos. Ni qué decir de los instrumentos de música. Ni cuáles fueron los propósitos con los que al comienzo los usábamos.

Apenas sé de mis asombros cuando escucho, cuando veo, esta Filarmónica de Moscú, interpretando Piazzola, interpretando Libertango, y hay instrumentos de viento, de percusión, de cuerdas, hay danza, hay esto y hay aquello, y me callo.

Dije mis asombros. No dije que no hay un afuera, no dije lo que hay junto a mi ventana porque no sé, absorto estoy, absorto, y vos frente a mí, y te miro, y siento que la vida palpita adecuadamente.

https://www.youtube.com/watch?v=kdhTodxH7Gw

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CONFESIÓN ANTE SHAKESPEARE

shakespare

Hace unos minutos estuve hojeando la edición bilingüe -nuestra lengua y francés- de poemas de Enrique Molina, y unas páginas no publicadas de Julio Cortázar, que pertenecían originalmente a Rayuela. Al mismo tiempo, suena el piano preciso y elegíaco de Ludovico Einaud, con su melodía Una Mattina, de la película The Intouchables.

Entonces, por esas ocurrencias de las memorias, ocurrencias en las que uno no es actor voluntario sino apenas un testigo de sus propios recuerdos, en esta mañana próxima al otoño, de sol lento y suave, y Enrique Molina en francés y Cortázar, me han remontado unos pocos años atrás a Shakespeare. A la librería Shakespare and Co., justito número ahí, en el 37  de la parisina Rue de la Bûcherie. Veníamos caminando sobre el Sena, disfrutando de las librerías en su orilla izquierda, y llegamos de pronto a ella. Sabíamos que no entraríamos meramente a una librería sino a un capítulo de la historia parisina y anglosajona, a toda una novela dentro de la literatura. Fue así que miramos y disfrutamos por allá, por acá, por cada rincón. Mi esposa subió y arriba se sentó ante el piano, ante más libros, ante más historia, hasta dio algunos movimientos sobre el tablero de ajedrez, con piezas de distintos juegos y texturas y materiales, y los dejó allí, para que otros siguieran la partida, como otros lo habían hecho antes que ella. Read More

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BIBLIOTECAS, MI BIBLIOTECA.

 biblioteca del clementinum, praga

Digamos que no uno tiene la biblioteca que anhela sino la que puede. Incluso, me pregunto si los muchos miles de volúmenes de la biblioteca de Umberto Eco le alcanzan.

Los hechos se complican por demás si a eso le sumamos las mudanzas que suelen ocurrir, la falta de espacio suficiente del que generalmente se dispone. Y están también los hechos trágicos, como las veces que Onetti tuvo que vender sus libros por falta de dinero, o las bibliotecas que fue dejando Benjamín en su huida de quienes buscaban encarcelarlo y matarlo.

De modo que debe uno mantener con su biblioteca una relación de amor, sí, pero también de humildad. Read More

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Tito: es necesario tu actitud.

Titus1

Aunque su nombre completo fue Titus Flavius Sabinus Vespasianus, ha quedado en la historia simplemente como Tito, el emperador romano que muriera a los 42 años, tras haber ejercido su cargo por dos años. Popular y querido por los romanos, contó en su haber el haber terminado con la construcción del Coliseo (inaugurado con juegos que duraron 100 días), su generosidad con las víctimas de la erupción del volcán Vesubio y las del incendio de Roma. Además, no sin ironía, los historiadores destacan que en su reinado no hubo senadores que murieran por haberlo él ordenado.  Entre las críticas a su gestión figura que se desaprobó su relación de convivencia con Berenice, princesa judía de fama turbia, quien finalmente Read More