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Cultura y Valores

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NOCHEBUENA, NAVIDAD

arbol de navidad 1

 

¿Hay algo peor a que uno no lo amen?

Sí. Que uno no sepa amar. Porque entre atender y cuidar hay grandísimas diferencias.

¿Hay algo peor a que uno no lo amen y que uno no sepa amar?

Sí. Que uno no sea necesario, para quien sea, así fuere el anciano más odioso de la familia, pero que depende de nosotros para conseguir sus remedios.

Porque es verdad que, por lo general, hay verdades que nos ocultamos o no nos damos cuenta.

Por ejemplo, que siempre pedimos que nos amen antes de reflexionar si amamos como la otra persona nos pide.

Por ejemplo, que pocas veces pensamos en quienes nos necesitan antes que en nuestras propias necesidades. Read More

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HABLO DE LAS PEQUEÑAS COSAS

 

guzheng 28

No hablo de las grandes felicidades, cada cual tiene su lista, sus logros y sus esperas. Hablo de las pequeñas cosas, ésas que de tan chiquitas parecieran no existir, o que no las advertimos.

Por ejemplo, vamos caminando, estamos en una plaza, un patio, un balcón, y de pronto una brisa suave sucede y nos abraza, está unos minutos que asoman como muchos y luego sigue su marcha, y nos deja otro, nos deja cambiados, nos deja inesperadamente nuevos. Sólo es necesario sentirla.

También nos pasa que alguien, sin motivo, en la fila de un banco, de un supermercado, de un bar, ante una pregunta que le hacemos nos responde con una sonrisa dulce, inmerecida casi, una sonrisa proclamadora de puentes agradables, y uno se sorprende y después se pregunta, tal vez no en ese momento pero seguro que luego, por qué tanto paraíso en los pequeños gestos.

Podría seguir con más referencias, pero hablo de que estoy llegando a casa, apenas entre te besaré y acariciaré tu rostro, ese milagro cotidiano que de tan cotidiano olvidamos con frecuencia que es un absoluto milagro, y mi mano acomodará tu cabello que no lo necesita pero que me gusta hacerlo, y Olivia, nuestra perra, se refregará en nuestras piernas, celebrando que he llegado, con un coro de brisas y sonrisas y manos femeninas que tocan en un guzhen:

 https://www.youtube.com/watch?v=wJnLPX7YpJA&index=3&list=PLglzhCF1qBInUg9tvTmZ-xD3j_6kLjTBE

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Las mujeres americanas, el museo El Prado, y una guitarra.

moffat

La última vez que fui a El Prado me ocurrió lo siguiente.

En esos momentos andaba yo escribiendo sobre los primeros 50 años de la conquista española en América, centrado en lo que fue la vida de la mujer originaria ante los invasores. Un escrito sobre circunstancias muy profundas, con los desgarros que se pueden suponer y aun más. De modo que antes de ir a conversar, mejor dicho a callar y “oír” lo que siempre Velázquez dice en sus pinturas, iba a observar la obra de Tiziano: específicamente, su retrato de la Reina Isabel, venida de Portugal, esposa de Carlos V, Rey de España y de la América española, muerta a los 36 años, y que fuera contemporánea Atlántico de por medio de esas mujeres americanas de las que yo estaba escribiendo. Nada mejor que comparar lo que fue ella y lo que fueron y vivieron las mujeres americanas en ese mismo momento. Read More

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CONFESIÓN ANTE SHAKESPEARE

shakespare

Hace unos minutos estuve hojeando la edición bilingüe -nuestra lengua y francés- de poemas de Enrique Molina, y unas páginas no publicadas de Julio Cortázar, que pertenecían originalmente a Rayuela. Al mismo tiempo, suena el piano preciso y elegíaco de Ludovico Einaud, con su melodía Una Mattina, de la película The Intouchables.

Entonces, por esas ocurrencias de las memorias, ocurrencias en las que uno no es actor voluntario sino apenas un testigo de sus propios recuerdos, en esta mañana próxima al otoño, de sol lento y suave, y Enrique Molina en francés y Cortázar, me han remontado unos pocos años atrás a Shakespeare. A la librería Shakespare and Co., justito número ahí, en el 37  de la parisina Rue de la Bûcherie. Veníamos caminando sobre el Sena, disfrutando de las librerías en su orilla izquierda, y llegamos de pronto a ella. Sabíamos que no entraríamos meramente a una librería sino a un capítulo de la historia parisina y anglosajona, a toda una novela dentro de la literatura. Fue así que miramos y disfrutamos por allá, por acá, por cada rincón. Mi esposa subió y arriba se sentó ante el piano, ante más libros, ante más historia, hasta dio algunos movimientos sobre el tablero de ajedrez, con piezas de distintos juegos y texturas y materiales, y los dejó allí, para que otros siguieran la partida, como otros lo habían hecho antes que ella. Read More

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¿Con quién y qué, cuándo, cómo, sentimos orden, claridad?

manos11

Escuchemos:

“El aspecto de una casa la víspera de una mudanza es desagradable y angustioso. Se han vaciado los armarios, las cómodas y la biblioteca. Se organiza un desorden que hace irreconocible cada cuarto. Aparecen los objetos más heteróclitos. Encuentra uno su portaplumas cuando busca el cepillo y cuando uno necesita su pañuelo se da con las sábanas. En los pasillos hay que navegar entre baúles y cada cajón del escritorio desborda de papeles y de cartas que es preciso releer antes de romper, mientras se tendría la tentación de hacer lo contrario.

Llega un momento en que la urgencia de ir a respirar a otro sitio es irresistible. Uno sueña con una casa ordenada donde no se hará indispensable partir a la caza de una cuchara y de una taza para tomar un poco de té. Y uno va hacia la casa amiga Read More

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Los apetitos y la razón

cicerón

No todo lo que somos es hijo de la época en que vivimos. Es más, mucho de lo que somos se repite en cada época. Y si no, escuchemos a Cicerón (a propósito: Siglo I antes de N.E.):

“En todas nuestras acciones debemos evitar la precipitación y pereza, no haciendo cosa alguna de que no se pueda dar una razón digna de ser atendida. Para esto es menester que los apetitos obedezcan a la razón, que ni se adelanten a ella ni la abandonen por debilidad y pereza, y que estén siempre sosegados y libres de toda perturbación de ánimo. De donde resultará la constancia y moderación en todo. Porque los apetitos que se propasan más de lo justo y huyendo unas cosas y apeteciendo otras no pudiendo ser contenidos con el freno de la razón, salen, sin dudas, de sus límites y moderación, Read More

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Un humanismo táctico

appadurai

Si hay un término que genera rechazo en algunos sectores -por considerarlo muy de siglos anteriores- es “humanismo”. Sin embargo, un baño de humildad y sencillez son las afirmaciones de Appadurai, antropólogo indio estudioso de los valores y la globalización:

Lo que se necesita es una especie de humanismo táctico, un humanismo que esté preparado para ver ideas universales en los objetivos planteados asintóticamente, sometidos a una negociación continua, y que no se base en axiomas preestablecido. No se trata de una recomendación vestida de relativismo, pues el humanismo táctico no cree en la equivalencia de todos los mundos morales posibles, sino en la producción de valores a partir de un debate comprometido (…).

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El Estado y la ayuda a los necesitados: ¿nada nuevo bajo el sol?

mendigo

No sé en qué ciudad o Estado de la antigüedad comenzó la ayuda estatal a los necesitados (ancianos sin que nadie los cuidase, veteranos de guerra en idénticas condiciones, impedidos físicamente, pobres en general).

Al menos, en la Grecia de Solón ya se practica esa ayuda: alrededor de 600 años a.C., Plutarco nos cuenta que Pisístrato logró una ley para ayudar a mutilados por las guerras, y se pone como ejemplo a un tal Tersipo que recibía ese subsidio. Aristóteles lo expresa claramente: “Hay, en efecto, una ley que dispone que los que poseen menos de tres minas y están impedidos físicamente de manera que no pueden realizar ningún trabajo, los examine el Consejo y se les conceda, a costa del fisco, dos óbolos diarios a cada uno como alimento”. Read More

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¿Dante Aligheri predijo la Web?

DANTE

(ilustración de Simone Gori)

¿Dante Aligheri predijo la Web? ¿Acaso la vio cuando en su poema/novela recorría infierno, purgatorio y cielo?

Sí y no. No, porque nada encontraremos en él que hable de vías de comunicación como la Web, evidentemente. Sí, de acuerdo a estos párrafos de Umberto Eco:

“El Paraíso dantesco es la apoteosis de lo virtual, de lo inmaterial, del puro software, sin el peso del hardware terrestre e infernal, cuyos desechos se quedan en el Purgatorio. El Paraíso es más que moderno, puede convertirse, para el lector que haya olvidado la historia, en algo posible y tremendamente futuro. Es el triunfo de la energía pura, lo que la telaraña de la Web nos promete y no sabrá darnos nunca, es una exaltación de flujos, de cuerpos sin órganos, un poema hecho de estrellas novas y de enanas, un Bing Bang ininterrumpido, un relato cuyas peripecias siguen las longitudes de los años luz y, si de veras quieren hacer uso de ejemplos familiares, una triunfal odisea en el espacio, con felicísimo final. Si lo desean, lean el Paraíso también así, daño no les podrá hacer y será mejor que una discoteca psicodélica y que el éxtasis. Porque, en cuanto a éxtasis, el tercer cántico mantiene sus promesas” (Lectura del Paraíso, en Sobre Literatura, Umberto Eco). Read More

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¿Tiene sentido la vida? ¿Tiene sentido la literatura?

Old Antique Clock Face, Sepia Toned

Dice Abelardo Castillo (Ser escritor): “Estamos atravesando lo que yo llamaría una crisis universal del sentido. La religión, la ciencia, el arte, ya no dan respuestas a nadie. El final de la historia, el fin de las ideologías, la muerte de las utopías, quieren decir sencillamente que no le vemos un sentido al mundo. La pregunta, entonces, sería: ¿Qué sentido tiene la literatura en un mundo sin sentido? No hay más que dos respuestas. La primera: ningún sentido. La segunda es precisamente la que hoy no parece estar de moda: el sentido de la literatura es imaginarle un sentido al mundo y, por lo tanto, al escritor que la escribe”.

Cuidado con estas afirmaciones. Read More

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¿El amor es una forma de psicosis?

el amor

No son pocas las posturas en psicología que consideran al amor como una forma de psicosis. Digamos entonces que psicosis es un estado mental de definición no objetiva de la realidad. La persona sufre cambios bruscos de comportamiento, una alteración en sus procesos de pensamientos. Es evidente que esto se puede aplicar al llamado enamoramiento primero, cuando no se puede respirar si no se está con la persona querida, más que vivir la propia vida lo que se desea es compartirla con la otra persona, se abandonan las tareas habituales (trabajar, estudiar) o se las hace con la cabeza en otra parte, esa otra parte donde está precisamente lo que nos provoca el enamoramiento.

 Así como Freud consideró que el amor es siempre narcisista, Lacan lo vio como dar lo que no se tiene a quien no lo tiene, distinguiendo también entre un amor posesivo de uno evanescente, ése que acepta la posibilidad de que la relación afectiva termine. No entraremos aquí a esbozar o criticar los conceptos o teorías de lo que es el amor de dos. Ni nos referiremos tampoco a algo muy relacionado, como es la felicidad, tomando por ejemplo a Bertrand Russell (El Arte de Ser Feliz) o a Arthur Schopenhauer (La Conquista de la Felicidad). Nos quedemos entonces con esto de que el amor es una forma de psicosis, y nos situemos unos 400 años a.C. ¿En dónde? En Grecia. ¿Con quién? Con Lisias, aunque algunos dicen que su Discurso Amatorio pertenece a Platón, y otros de que es imposible determinar su autor. ¿Y qué dice Lisias ahí? Read More

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El amor, ahh el amor

elamor

 

¿Qué no se ha dicho ya sobre el amor? Desde Horatio el romano a Octavio Paz, desde Cátulo -también en la Roma antigua- a Ortega y Gasset. Pero también George Steiner hace oír su voz, y lo grita, y acusa a muchos, y defiende a otros, y lo celebra:

   ”El amor es la oposición dialéctica del odio, su reflejo contrario. El amor es, en diversos grados de intensidad, el milagro imperativo de lo irracional. Temblar, en lo más hondo de nuestro espíritu, hasta el último nervio y el último hueso, ante la visión, ante la voz, ante el más leve roce del ser amado; luchas, trabajar, mentir sin tregua para alcanzar al hombre o a la mujer amados, para estar cerca de ellos; transformar la propia existencia -personal, pública, psicológica, material- en un instante imprevisto, en la causa y consecuencia del amor; experimentar un dolor y un vacío inefables en ausencia del ser amado, cuando el amor se marchita (…) Read More

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¿Por qué las guerras?

 

Paul Colinvaux escribió allá por 1980 su análisis de los porqués de las guerras humanas a lo largo de la historia. Dejando de lado aspectos religiosos e ideológicos, su interpretación, que precisamente por ser tan parcial ha sido tan criticada, se basa en una perspectiva que se denomina biologista. Para Colinvaux, las naciones o los grupos humanos se lanzan a guerras contra otros porque buscan ampliar su nicho de vida, esto es, buscan preservar sus modos de existencia y acrecentarlos. Por esto, son las naciones más industrializadas y poderosas las que originan las guerras, ya que necesitan de territorios para sus poblaciones, de recursos energéticos, de recursos alimenticios. Y buscan preferentemente naciones más débiles para Read More

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Humanismo Táctico

Lo que se necesita es una especie de humanismo táctico, un humanismo que esté preparado para ver ideas universales en los objetivos planteados asintóticamente, sometidos a una negociación continua, y que no se base en axiomas preestablecido. No se trata de una recomendación vestida de relativismo, pues el humanismo táctico no cree en la equivalencia de todos los mundos morales posibles, sino en la producción de valores a partir de un debate comprometido (…). Read More