Empiezo a ser lo que recibo

El descubrimiento y posterior análisis de las funciones de las “neuronas espejo” han conmocionado a la neurología y al pensamiento sobre la evolución y la sociedad humana. Hacia fines del siglo XX, Giacomo Rizzolatti, trabajando con sus colaboradores en el estudio del cerebro de los monos macaco, descubrió que había zonas del cerebro que activaban las conductas de imitación. Ahí surgió la investigación particular sobre esa zona que luego se trasladó a seres humanos. Más precisamente, ocurre en la zona anterior del cerebro, para decirlo en pocas palabras, en nuestra región frontal. Mucho ha sucedido desde entonces, y las conclusiones a esta altura es que esas “neuronas espejo” son las que nos permiten la empatía, el ponernos en el lugar de la otra persona, el socializarnos, el aprender todo lo que el entorno nos muestra. Read More