¿La música tiene nacionalidad?

 

Cuenta Agustín Pániker que en una noche en Chicago fue a un club a deleitarse con blues. Así fue que accedió a uno donde una banda de batería, bajo eléctrico y dos guitarras pasaba del boggie al gospel sin fisuras. Una mujer de voz ronca era quien desgarraba la noche con su canto. Sin embargo, relata, algo le sonó fuera de lugar, y entonces advirtió que uno de los guitarristas era japonés, con “arpegio elegante y sincopado sentido del ritmo”. Lo desconcertó. Se preguntó: “podía sentir aquel extremo-oriental todo el lastre emotivo, social y pasional que rodea el blues?”. Y agrega: “Así me di cuenta de mi propia trampa. ¿Acaso no era yo, amante incondicional del buen blues, un indo-europeo casi tan alejado cultural y antropológicamente del blues como el japonés?(…) Debo decir que cuestiones similares pueden plantearse sobre otras músicas ‘populares’, léase el reggae, el flamenco, el son, el klezmer, el tango, la salsa africana o el propio rock’n roll”. Continúa luego afirmando que toda música es un lenguaje, con su gramática, su vocabulario, su sintaxis y hasta sus géneros poéticos. Que es un lenguaje que se aprende con los sentidos y las Read More