Konvergencias, Filosofía y Culturas en Diálogo.

ISSN 1669-9092

Número 1 Año I Septiembre 2002

 

       

 

ESTUDIOS COMPARATIVOS

DE FILOSOFÍAS DE VIDA

EN EL CRISTIANISMO Y EL BUDDHISMO CHINO

Hong Xiuping y Sun Yiping (China)

Traducción: Mariana Pérez Irusta


 

 

 

SUMARIO

 

La Filosofía China no sólo es el fruto del pensamiento del pueblo Chino, sino también un importante componente de la cultura del mundo. En la filosofía China hay tres territorios principales: Confucionismo, Buddhismo y Taoísmo. Entre ellos, el Buddhismo Chino, el cual vino de la India, experimentó un proceso de sincretización bajo la influencia de la cultura tradicional China, representada principalmente por el Confucionismo y el Taoísmo; de este modo mantiene los rasgos distintivos del Buddhismo y también modeló sus características chinas. Los cambios del Buddhismo Chino de "salir de este mundo" a "ser en este mundo" y "construir la tierra pura en este mundo", manifestaron plenamente el espíritu humanista de la cultura china. Ambos, el Buddhismo Chino y el Cristianismo Occidental, son religiones, pero en el reino de la cultura y los pensamientos, son importantes símbolos de las culturas Oriental y Occidental.

 

 

     Este informe pretende proporcionar un breve estudio comparativo de las dos escuelas de filosofía de vida, así como también explorar el significado y los valores modernos del legado cultural común de la humanidad. Existen muchas diferencias entre el Cristianismo y el Buddhismo, por ejemplo: el Cristianismo cree que todas las cosas son creadas por Dios, mientras que el Buddhismo niega la existencia del Creador; el Cristianismo sostiene que la salvación será obtenida por la fe, mientras que el Buddhismo aboga por ser libre del mundo a través del la sabiduría. Pero fundamentalmente, tanto Cristianismo como Buddhismo (este informe se refiere principalmente al Buddhismo Chino) son filosofías de vida. Ellas responden a los interrogantes respecto de dónde venimos y hacia dónde vamos las personas, y se cuestionan por la naturaleza de la vida. Ellas les demandan a las personas el ser benevolentes y eliminar el mal en esta vida, a fin de hacer la vida más plena de significado. Ambos basamentos teóricos parten de la naturaleza humana, pero algo es diferente: el Cristianismo cree que Dios creó al ser humano de acuerdo a su propia imagen, y por lo tanto hay benevolencia en la naturaleza humana, el ser humano podría tender ilimitadamente hacia la benevolencia; pero en otro aspecto, la humanidad traicionó a Dios, entonces existe maldad en la naturaleza humana, el ser humano tiene deseos y avidez perpetua. De este modo, en esta vida, existen frecuentemente luchas y conflictos entre el bien y el mal en la naturaleza humana. Así el Cristianismo acentúa que el ser humano debería creer en Dios, y depende del poder de Dios para fortalecer su tendencia hacia el bien y acceder al paraíso después de su muerte.

 

     El Buddhismo, partiendo de su enseñanza básica "ascender a través de la causación (Pratityasamutpada)", cree que todas las cosas están naturalmente modeladas por las causas y las condiciones (Hetupratyaya), y el hombre es asimismo la combinación de Cinco Ordenes (Pacaskandha), bajo el resultado de la ignorancia y las condiciones dadas (Avidya). Como "el hombre es el resultado de la ignorancia", es un poco similar al cristiano "pecado original", pero influenciado por la confucionista "benevolencia de la naturaleza humana" y el taoísta "retorno a la naturaleza y la verdad" . El Buddismo Chino enfatiza especialmente los fundamentos internos de "libre del mundo", y recalca que la naturaleza humana es naturalmente pura e iluminada pero manchada y confundida, a causa de estar engañada por el deseo. Sólo cuando el hombre puede ver la mente y la naturaleza iluminada por la práctica Buddhista, entonces él es libre del mundo y deviene Buddha.

 

     Comparativamente, tanto Buddhismo como Cristianismo tienen la tendencia a reparar atentamente en qué sucede después de la muerte del hombre, y toman la benevolencia o la maldad del hombre en esta vida como lo que decide el destino del hombre de aquí en adelante. En el Buddhismo, "vida" es el resultado o la retribución por el Karma, por lo tanto su esencia es sufrimiento. En el Cristianismo, "vida" significa dejar el jardín del Edén y venir al mundo de los hombres, por lo tanto su esencia desde luego tampoco es feliz. En ambos,el propósito final de la vida se dirige a la felicidad eterna del hombre después de la muerte (en el Buddhismo, esto significa liberarse del samsara; en el Cristianismo, esto significa retornar al paraíso). Por lo tanto, el significado de esta vida es sólo el de proporcionar el fundamento para la felicidad eterna después de la muerte del hombre, por medio de la práctica del bien y la remoción del mal en este mundo. Pero el Cristianismo pone el acento en el juicio final de Dios, de modo que sostiene algunos puntos de vista tales como "contar con la fe para la salvación". Mientras que partiendo de la teoría del Karma, el Buddhismo pone el énfasis en "el sufrimiento por las propias acciones" y sostiene que ser libre del mundo depende enteramente de uno mismo, lo que significa "contar con la propia confianza para la salvación", y no hay ningún maestro externo para el destino humano. Si bien existe la fe Amitabha en el Buddhismo, la cual es "confianza-en otros", aunque "confianza-en otros" es sólo una causa subsidiaria y no podría jugar un rol decisivo.

 

     Hablando en un sentido estricto la filosofía de vida del Buddhismo y el Cristianismo son filosofías éticas. Ambas filosofías de vida alientan al hombre a dirigirse continuamente hacia la benevolencia en esta vida (los modos de dirigirse hacia el bien o las normas de la suma bondad son los mismos de "benevolencia y amor"), y guían al hombre a una práctica moral de vida, la que tiende hacia la suma bondad, y además, proporciona el fundamento filosófico último para ello. Por lo que respecta a los roles y la significación de esta vida actual, las filosofías de vida Oriental y Occidental, persiguen los mismos fines por distintos caminos, ambos mundos hacen la vida del hombre más plena de sentido y de este mundo uno mejor.