Konvergencias, Filosofía y Culturas en Diálogo.

ISSN 1669-9092

Número 1 Año I Septiembre 2002

 

       

 

HAIKUS

A FLOR DE VOZ

Rafael Roldán Auzqui (Argentina)


 inicio

 

 

 

Al Lector

 

El haiku, llamado también haikú, es un poema breve (consta de tres versos de diecisiete sílabas distribuidas así: cinco, siete y cinco) de origen japonés, cuyos antecedentes se remontan al siglo XV. A su vez, en la literatura argentina figuran, entre sus primeros cultores, Eduardo González Lanuza y Jorge Luis Borges.

 

Octavio Paz, Premio Nobel de Literatura mexicano, ha escrito en su libro Las peras del olmo: "El haikú se convierte en la anotación rápida, verdadera recreación, de un momento privilegiado; exclamación poética, caligrafía, pintura y escuela de meditación; todo junto".

 

Tras lo expuesto, quizá resulte menos extraño al lector que haya – o me haya – elegido el haiku, en el cual incursiono desde 1988. No se trata – entonces – de un insólito afán de exotismo o de un prurito esnobista; tampoco existe una reminiscencia ancestral (mi sangre es, fundamentalmente, de procedencia española) en esta elección. Sólo media un profunda afinidad metafísica, que radica en la potencialidad expresiva de esta forma poética para captar, con la luminosidad del relámpago, la vividez del instante, en su esencial transparencia.

 

R.R.A.

 

Los poemas que aquí se transcriben pertenecen a la publicación realizada por Ediciones del Copista, Córdoba, 1997. ISBN 9879192060.

 

(I)

Tu flor me liba.

Crezco en vos, abeja.

Miel al borde.

 

Hilos secretos

La trama del aire urden:

tú eres más leve ...

 

Te sé en mí:

como el sol a la luna

de luz te cubro ...

 

(II)

Deshoja luz

la frágil rosa blanca:

pura, resiste.

 

Trama del viento

es el cañaveral;

huso, la luna.

 

Jacarandá:

se nos va deshojando ...

Extraña el cielo.

 

Moja de sol

su extremidad el sauce:

se unta de cielo ...

 

El mar me embiste

con sus dragones blancos:

me espuma el alma ...

Torres (Brasil)

 

Lentas palomas

tejados invisibles

alzan en vuelo.

Ouro Preto (Brasil)

 

Teje el cielo

su escritura de luz:

lengua de agua ...

 

(III)

 Nunca regresas

al lugar de partida:

tu viaje es de ida.

 

Lo bello duele:

demasiado cercano

el Paraíso ...

Valle Hermoso (Córdoba)

 

Cuando me muera,

no te engañen tus ojos:

naceré a mí.