Konvergencias, Filosofía y Culturas en Diálogo.

ISSN 1669-9092

KONVERGENCIAS LITERATURA

Año I Nº 3 Septiembre 2006

 

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CONVERSANDO CON PORFIRIO MAMANI MACEDO

 

María Elvira Luna Escudero-Alie (Perú)


 

 

 

 

Porfirio Mamani Acevedo

 

Porfirio Mamani Macedo es un poeta peruano; oriundo de Arequipa, la hermosa tierra del ilustre escritor Mario Vargas Llosa. Este poeta, narrador, ensayista y novelista, es además Doctor en Letras por la U. la Sorbone, abogado por la Universidad Católica de Santa María, y también cuenta con estudios de literatura en la U. de San Agustín, en Arequipa. Reside desde hace ya varios años en Francia. Además de su labor creativa Porfirio Mamani Macedo se dedica a la docencia universitaria en la U. Pïcardie Jules Verne.

 

Porfirio Mamani Macedo ha publicado relatos y poemas en diversas revistas de Estados Unidos, Canadá, y Europa. Ha publicado también varios poemarios, libros en prosa, ensayos, etc, en versión bilingüe; en castellano y en francés, tales como: Poème à une étrangère (2005), Voix au-delà des frontières (2003), Flora Tristan, La paria et la femme Etrangère dans son œuvre (2003), y Au-delà du jour (2000), Dimanche (1995), etc.

 

Con mucha sinceridad no exenta de un toque de amargura, el autor Mamani Macedo nos hace comentarios muy interesantes sobre su periplo europeo; sobre sus experiencias buenas y malas en España y en Francia. Nos habla de sus sueños y proyectos literarios, y de la discriminación de la que fue objeto por su condición de inmigrante en estos tiempos turbulentos. Porfirio Mamani Macedo ha sabido transformar dolores y humillaciones en profunda poesía:

 

         “[…] Todo el dolor no cabe en la palabra

              Sólo gente que camina

  Ruidos que avanzan como espadas

  Sueños que se acaban

  Ojos que buscan en mis ojos una duda

  Manos que buscan en mis manos

  un pasaporte, no un saludo

  Sombras que me acosan

  Rayos que dibujan una pena en mi cansancio

  Nada controlo por esta calle que no es mía […]

 

  (Mamani Macedo, Porfirio. Voix au-delà des frontières, p. 18).

 

 

 

¿Desde cuándo escribes?

 

Mi escritura como mi descubrimiento de la literatura se remonta a mi infancia. Mis primeros escritos los hice en la época colegial. Recuerdo que escribía poemas y los compartía con mis amigos en el patio de recreo, allá en la campiña de Tiabaya. A veces estos amigos se los mostraban a los profesores de letras, y me traían los comentarios. Al terminar la secundaria, la escritura ya estaba en mí.

 

La poesía es tu género preferido; ¿proyectas escribir cuentos o novelas en el futuro o te quedas con la poesía?

 

Lo primero que escribí fue una pieza de teatro en un cuaderno de borrador. No sé dónde se perdió eso, pues años más tarde quise corregirla, pero ya no encontré el cuaderno aquel. A pesar de esta primera incursión en el teatro, la poesía ocupó luego un lugar importante en mi escritura, aunque nunca dejé la posibilidad de escribir narrativa, es así que ya tengo publicados dos libros de cuentos y una novela, los tres traducidos al francés.

 

¿Cuántos libros has publicado hasta ahora?

 

Desde aquella primera publicación del recordado libro  Ecos de la memoria, la única publicación en el Perú, mis publicaciones alcanzan ya la docena, entre poesía, cuento, novela y ensayo. Actualmente preparo un libro sobre Ribeyro y otro sobre Arguedas.

 

¿Has participado en concursos literarios, crees en ellos?

 

Creo que he participado dos veces en el concurso de COPE, premio que hay en el Perú; pero no creo en eso. Pienso que los concursos y premios se dan entre amigos, por más mediocre que sea la obra premiada, como ocurre en aquellos grandes premios literarios que hay en España.

 

¿Desde cuándo estás en Francia y cómo te animaste a vivir en Europa?

 

Me fui del Perú, luego del arruinado y corrupto periodo de gobierno de Alan García, y del incipiente periodo de Fujimori, el que se avizoraba desde ya, aquello que han vivido los peruanos en esos años. Me fui a España donde intenté hacer un posgrado en la Complutense, sobre Derechos Humanos. Pero mi experiencia en España fue dolorosa, y hasta humillante. En pleno festejo del V centenario, de lo que ellos llamaban  Encuentro de dos culturas, tuve que salir casi huyendo, a causa del feroz racismo que había contra los latinoamericanos, llamados Sudacas. No pude soportar aquellas humillaciones, y decidí irme de ese país. En esas circunstancias viajé a Francia donde las cosas tampoco son fáciles, y me escribí en la universidad, comenzando de cero la carrera de literatura y civilización  latinoamericana. Y así me fui quedando, y seguir luchando, si se puede decir eso, tratando de hacer algo.

 

¿Cómo compararías los estudios universitarios en Francia con los del Perú?

 

Los estudios son más específicos. Hay una especificidad francesa. En el Perú son mucho más generales, aquí uno se especializa  desde el inicio.

 

¿Cómo es tu vida en Francia? ¿Te ha sido fácil abrirte camino allá? ¿Sientes que los         inmigrantes con preparación universitaria y con fluidez en francés son más aceptados que los que carecen de estas características?

 

Como te dije antes, no me fue, ni me es nada fácil. Hay que ser constante, aunque los resultados a veces no son los que esperamos. Indudablemente que los estudios universitarios ayudan. Pero ahora, en estos momentos hay una gran crisis de trabajo que abarca todos los niveles, de modo que la lucha es feroz para abrirse un camino. Esto es una cosa dramática, no sólo para los que tienen altos estudios universitarios, sino también para tantos otros que viven este mal periodo de la crisis económica.

 

¿Te has sentido más bienvenido en España o en Francia? ¿Te has sentido en algún lugar “el otro”?

 

El único lugar, quizá, puede sentirse bien, es el lugar donde ha pasado su infancia. En los otros lugares somos foráneos, extranjeros. Uno es  el otro,  en tierras extranjeras, aunque en un lugar o en otro seamos vistos de modo diferente. En el caso de España, hay que tomar en cuenta la herencia histórica.

 

¿Escribes en forma disciplinada, digamos todos los días, o sólo cuando te sientes inspirado?

 

En los periodos de escritura soy muy disciplinado, me pongo un rigor, a veces exagerado, de otro modo no podría avanzar en lo que hago. Cuando empiezo un libro, no  me detengo sino cuando lo termino.

 

¿Cómo es un día típico en la vida de Porfirio?

 

Dejando de lado las tareas domésticas, mi tiempo es bastante estrecho. Siempre ando con el tiempo encima. En preparar ponencias, corrigiendo textos, y en el trabajo que hacemos para comer, no se ve pasar el tiempo.

 

¿Te es más fácil escribir sobre el Perú viviendo lejos?

 

Sobre el Perú no he escrito nada, salvo esto que tengo sobre Ribeyro y Arguedas. En la ficción aún no lo he tratado a fondo, aunque tengo varios proyectos de novela para ello. Me gustaría tener más disponibilidad y embarcarme en este campo inexplorado de mi escritura: la realidad peruana.

 

¿Cuáles son tus poetas y escritores favoritos, los que consideras tus padres literarios?

 

Escritores padres no tengo, pero si admiro ciertas obras de ciertos escritores. Quizá me han formado más bien periodos, grupos o corrientes literarias como la rusa, la generación perdida, el siglo de oro español, y la literatura francesas del siglo XIX.

 

¿Escribes poemas a veces directamente en francés? ¿El castellano sigue siendo la lengua de tus sentimientos?

 

Hace muchos años; luego  de mi salida de España quise dejar y olvidarme de la lengua castellana, recordando el pasado, y a causa de las humillaciones a las que estuve sometido en Madrid. Así que me puse a aprender el francés por mí mismo, hasta llegar a escribir unos poemas que se publicaron en varias revistas francesas y canadienses. Esos poemas los reuní en el libro Début de la promenade, que lo publicó un pequeño editor. Este intento me valió para ser considerado en una antología denominada Les nouveaux poétes français. A pesar de esta única experiencia, preferí conservar el castellano como medio de expresión. Por eso todo lo que publico en traducción francesa, parte de un manuscrito original en castellano.

 

¿Cómo ves el panorama actual de la poesía en el Perú, y en Francia?

 

Desde que salí del Perú, perdí un contacto estrecho de lo que se escribe allá. En mis dos o tres viajes que realicé en 14 años de lejanía, me enteré muy poco de la poesía peruana actual, que imagino debe ser fructífera.

 

¿Has participado en muchos recitales de poesía en Francia, en el Perú, España, etc.?

 

Cuando he regresado al Perú, siempre he tenido la oportunidad de leer algunos textos míos. La última fue en el Centro Antares en Miraflores, que me hizo recordar la presentación de mi primer libro. En Francia cada año participio en uno o dos recitales, sobre todo en la época de La primavera de los Poetas

 

¿Qué escritores y poetas peruanos son los más conocidos y leídos en Francia?

 

La literatura peruana es muy mal conocida. Apenas circulan en medio universitarios autores como Arguedas, Vallejo y Vargas Llosa. Pero leídos por un público más amplio, creo que ninguno, sólo Vargas Llosa cuando publica un libro por aquí.

 

¿Cuáles son tus proyectos literarios a mediano plazo?

 

Tengo en corrección una novela, un libro de cuentos y otro de poemas. Este último, quizá sea el más voluminoso que haya escrito hasta el momento. Son poemas extensos, y algunos de ellos tienen varias páginas.

 

París, 8 de junio de junio de 2006.