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Si en lo que va de la historia, los grandes círculos culturales
han desarrollado, cada uno por su lado, las tres clases de saber:
la India, el saber de salvación y la técnica vital y psíquica del poder del hombre sobre sí mismo; la
China y Grecia, el saber culto; el Occidente, a partir de principios
del siglo XII, el saber práctico de las ciencias positivas especiales-,
ha llegado la hora en el mundo de que se abra camino una nivelación, y al mismo tiempo una
integración de estas tres direcciones parciales del
espíritu. Bajo el signo de esta nivelación y de esta integración
ha de erigirse la futrura historia de
la cultura humana, no bajo el signo de una repulsa partidista
que rechace cierta especie de saber en favor en favor de otra,
ni bajo el signo del exclusivo fomento
de lo históricamente "peculiar" a cada círculo de cultura.
Max Scheler: El
saber y la cultura, pp.87-88. Ediciones Siglo Veinte, Buenos Aires,
1983
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