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PROEMIO
La enseñanza de los robots
En
robótica hay dos tipos de producción de seres de inteligencia
artificial (comúnmente robots) : los de tipo ascendente y los
de tipo descendente.
Los
del tipo descendente son preprogramados y buscan reproducir el
sistema de elaboración de informaciones del ser humano, es decir,
reproducir el cerebro humano lo más fidedignamente posible. El
problema de los descendentes es que reproducir toda la inteligencia
humana es tarea tantálica, y los robots resultantes han sido más
bien débiles.
Los
ascendentes no obran con gigantescos softwares, sino que se basan
en los paradigmas de funcionamiento de la naturaleza y eso es
lo que reproducen: la médula del sistema. No tienen las respuestas
(como los descendentes), lo que poseen es la capacidad de aprender
y generar las respuestas, obran por ensayo/error, el objetivo
es aprender a tomar por sí mismos las decisiones correctas. Podemos
decir que el enfoque ascendente es el actualmente más profundizado,
porque tiende a duplicar la génesis del comportamiento humano,
y porque no trabaja linealmente sino exponencialmente. Además,
toma desde los aportes de análisis del sistema neuronal que efectúa
la biología, hasta los encadenamientos secuenciales del AND, y
la física cuántica de los átomos. Los ascendentes son rápidos
en aprender y en desarrollarse, y no tienen fin en su camino,
no sabemos dónde pueden llegar ... igual que los humanos (1).
En
realidad, los ascendentes tienen a ser réplicas de nosotros mismos,
es decir, seres capaces de aprender, de adaptarse, sin las respuestas
establecidas pero con la facultad de buscarlas y encontrarlas.
Los ascendentes nos muestran la exigencia de este Siglo XXI: dialogar,
valorar y obrar sin fundamentalismos de ninguna especie y género,
pero con fundamentos, producir las convergencias necesarias de
la especie humana para su sobrevivencia y sus vivencias.
Daniel López Salort
Konvergencias
(1) Ver David.
H. Freedman, Brainmakers, Simon&Shusters, N.Y.,
1994; Crever Daniel, Inteligencia Artificial, Acento,
1996 Madrid; y los distintos trabajos sobre inteligencia artificial
de Caudill Maureen, Harrar George y otros.
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